
Egoísmo, menuda palabra!
Es el peor defecto que puede tener una persona. Es el peor vicio al que se entrega el ser humano que, además, lo hace de un modo absolutamente exclusivo.
Muchos hablan de la falsa existencia del verdadero y absoluto altruismo y yo tampoco voy a tratar de demostrar lo contrario o quitarles la razón, pero es que entre eso y el vulgar y cotidiano egoísmo hay toda una serie de conductas que se pueden adoptar que no te convertirán en un santo, pero evitarán que trates como a una mierda a la gente que te rodea y a la que supuestamente quieres.
Últimamente y debido sobre todo a la ruptura sentimental que he sufrido recientemente, me encuentro con que mucha gente que me quiere (amigos, etc.) me dice que ahora debo pensar en mí mismo. Sé que lo hacen con la mejor intención pero, a pesar de que yo también he dado ese mismo consejo a otros amigos que pasaron por una situación similar a la que yo estoy pasando, creo que están, tanto ellos como yo en su día, equivocados.
Pensar en uno mismo es lo que hace que se produzcan situaciones como esta, así que de ningún modo puede ser una solución, a no ser que se lo plantee uno como una especie de compensación, es decir, "como la otra persona ha pensado poco en mí, voy a pensar yo algo más para compensar". Eso es absolutamente estúpido y sólo puede conducir a cometer error tras error.
En asuntos de amor (y en todos los asuntos en general) prefiero el altruismo al egoísmo. Es el único remedio para evitar sentirte mal por una mala actuación, porque a pesar de lo mucho que se sufre, creo que es peor el mal que sientes cuando te sabes culpable que el que sientes cuando eres tu el maltratado, aunque esto, lógicamente depende del grado de egoísmo que habite en tu interior; si tienes mucho no te sentirás muy mal, si no es así estarás destrozado y tardarás mucho tiempo en recuperarte.
Ademas hay otro asunto que me recuerda mucho a una famosa fábula; la de la rana y el escorpión.
Lo que quiero decir es que no es fácil luchar contra la propia naturaleza de uno mismo, es decir, que si eres altruista eres altruista y si eres egoista eres egoista y luchar contra eso es harto difícil.
La conclusión de esta reflexión es que como decía el viejo Jim "este mundo es un ansia de poder y nada más que eso"...